Fito

YO SEGUIRÉ MIRANDO AL CIELO, TÚ NUNCA QUISISTE VOLAR...

martes, 3 de enero de 2012

1, 2, 3 ...

... 538, 539, 540

Contar, respirar, morderme la lengua, pensar que duele morderse la lengua, recordar que contar es bueno, retomar la cuenta, volver a respirar...  Todo eso para acabar dando un suspiro de resignación.


Y sí, lamentablemente algunas personas son incapaces de ver  algo más de lo que ya han prejuzgado sus cabecitas sobre nosotros mismos. Estoy cansada de seguir llevando las mismas etiquetas que cuando tenía dieciséis años. ¡Holaaaa! He cambiado, gracias por la no observación. 
Estoy harta de escuchar poner etiquetas, siempre las mismas, y de que nos refiramos a las personas diciendo lo que creemos que son, pero luego pedimos que no se nos juzgue. Nos encanta sacar la mierda de los demás, los defectos que tienen, lo que deberían haber hecho y lo que hacen mal... ¡Empatía señores! ¡Pandilla de falsos e hipócritas! que sacan la mierda de los demás porque ¿ para qué barrer y airear la suya?
Me entra un dolor de cabeza increíblemente fuerte cada vez que vuelvo a escuchar los mismos discursos, las mismas conversaciones, las mismas opiniones falsas e equivocadas de siempre.

Porque siempre, siempre, siempre decimos, siempre es siempre, y siempre es igual. Prometo que cuando sea mayor no diré que no puedo cambiar. No nos refugiemos en eso, por dios y menos si te quejas de la vida que tienes. A lo mejor es que siempre, nunca funciona.

No estoy susceptible, es que detesto que la edad signifique saber más. Porque no todo el mundo tendrá esa concepción, ¿verdad?


Vamos a hacerlo diferente




Estoy bien, solo necesitaba sacarlo de mi cabeza.