Fito

YO SEGUIRÉ MIRANDO AL CIELO, TÚ NUNCA QUISISTE VOLAR...

sábado, 20 de septiembre de 2014

Y ahora sé lo que es amar

Y a pesar del que dirán,
tengo listo el corazón.



        Irte a dormir sintiendo que eres otra persona y que pasen los días y no cese esa sensación.

martes, 1 de julio de 2014

El cascarón

El cascarón

        Ha pasado tanto tiempo que podría decirse que he perdido la soltura al escribir. Aunque más bien, creo que ha sucedido al revés. El otro día me di cuenta de que cuando me propuse escribir a diario llegó un punto en el que dejó de tener sentido. 

       No sé cuándo fue la última vez que me dejé llevar escribiendo ni cómo me sentía por dentro en ese momento. Me encanta la paz que encuentro cuando me siento a pensar qué hay de nuevo en esta cabecita loca llena de inseguridades. 

       A veces me levanto, doy un manotazo en la mesa (no en sentido literal, obvio) y digo se acabó, TÚ PUEDES. Hazlo, aunque tengas miedo, pero hazlo, hoy sí puedes y tienes que hacerlo. En cambio, en otras ocasiones soy incapaz y me encierro en mí misma. En estos días he arreglado asuntos pendientes que tenía desde hace meses y ya están resueltos. Pero sigo siendo consciente de que aún no soy capaz de afrontar muchos otros. Hoy ya sé poner nombre a lo que me pasa. Tengo una gran dependencia de los demás. En verdad siempre lo he sabido. Me he acomodado a ello y me cuesta horrores salir del cascarón en ese sentido. A veces doy el manotazo en la mesa y consigo salir de ello pero no siempre es así.

       Hoy me siento profunda pero hoy tampoco puedo, hoy tampoco hago nada para vencer a mis miedos. Quiero creer que escribirlo es un paso, aunque no es suficiente.

jueves, 9 de enero de 2014

Contención comprimida

Contención comprimida

     Las energías conforman nuestro día a día. Los días son semanas, meses y años ordenados en nuestras vidas. Algunas energías dejan huecos en nosotros y otras intentan rellenarlos aunque nunca lo consiguen del todo. El conflicto y la armonía son constantes, más tenues o vivaces según el momento y la persona que seamos en ese instante. Nada es estático, nada. 

     Hay una acumulación de querer decir dentro de mí que me tensa por querer y decidir no querer al fin. Tampoco hay verdades absolutas, todo depende del ojo del que esté detrás y solo por eso decido callarme una vez más. Lo explícito cada vez me resulta más innecesario. Nada se puede contener de por vida, nada.

     Somos nuestros pasos y nuestros desvíos. Y aunque dejé hace tiempo de creer en las casualidades, no deja de ser doloroso. Las magulladuras escuecen de diferentes maneras según el líquido que les viertas encima. Por mucha racionalidad y cordura, la humedad seguirá machando a las personas con osteoporosis. Nada es inevitable, nada.


...Y todo llega